Desde Mirandaola a el Caserío de Erreizabal

Ruta al Caserío de Erreizabal

Ruta al Caserío de Erreizabal

 

 Desde Mirandaola a el Caserío de Erreizabal


El recorrido que realizaremos a lo largo del bello valle de Legazpi parte del Parque de Mirandaola, situado a las faldas del monte Aizkorri.

Dejaremos en coche en el aparcamiento situado a la entrada del parque. El edificio rojo que tenemos enfrente es una fábrica antigua, en la que está situada el Museo de Hierro Vasco, el bar-restaurante, la tienda y la Oficina de Turismo, en la cual podremos encontrar todas las indicaciones necesarias para realizar este recorrido, además de cuantiosa información sobre los recursos turísticos de Legazpi y la comarca. Antes de comenzar el recorrido, si es de vuestro interés, podréis obtener información sobre las visitas especiales para familias, juegos, cuentos, la Ferrería en marcha, el juego de pistas… y demás actividades en la Oficina de Turismo. !No perdáis la oportunidad!

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Caserío de Erreizabal

Distancia: 1,8 km.
Desnivel: 57 m.
Duración: 45 minutu
El recorrido se puede realizar tanto en bicicleta como a pie y es muy recomendable realizarlo en familia; hay que tener en cuenta que podemos encontrar barro a lo largo del camino.
No se recomienda realizarlo con cochecitos de bebé.

 

Avanzando, dejando detrás la ferrería de Mirandaola y siguiendo las señales de metal cogeremos el camino situado entre el frontón y el caserío, dejando el caserío a nuestra derecha. Seguidamente se allanará el camino y a la derecha podremos disfrutar de un verde prado, donde en ocasiones también veremos pastar a los animales. A continuación nos encontraremos con una pequeña cuesta que descenderá hasta a la orilla del río UR-OLA. El río Urola (agua de ferrerías) fue el eje de unión entre Aizkorri y la industria de las ferrerías, abasteciendo de energía a las quince con las que contaba Legazpi en aquel momento.

A unos 200 metros llegaremos a una zona compuesta por caseríos; estamos en Telleriarte, bonito y tranquilo barrio rural en el que los cuidados caseríos y las sociedades gastronómicas comparten protagonismo.

Sin dejar el camino y antes de cruzar el pequeño puente de piedra, encontramos la primera casa de este barrio, la Casa Rural Pastain, un bello caserío convertido en alojamiento rural donde se pueden alquilar tanto habitaciones como toda la vivienda a un buen precio (información y reservas: Pastain, 943 73 00 66).

Cruzamos el puente y a pocos metros distinguimos la pequeña plaza de Telleriarte conformada por un parque infantil, zona de descanso, fuente y algunos bancos en los que sentarse y disfrutar de la tranquilidad el entorno. Volvemos a retomar el camino siguiendo el río situado a nuestra izquierda hasta llegar al Conjunto Monumental Elorregi. La Casa Torre Elorregi fue la vivienda de los dueños de la ferrería, cuyo centro neurálgico está conformado por la ferrería, la ermita y la casa torre; a su alrededor se organizaba la vida social y administrativa de la familia.

A mano derecha encontramos la ermita de San Juan; antiguamente en este lugar había otra ermita, situada junto a la Casa Torre Elorregi y con un paso que las unía. El templo que podemos ver hoy en día se construyó en 1824.

Dejando la ermita a mano izquierda, el camino se endurece durante unos pocos metros hasta llegar al pequeño bosque de hayas desmochadas. Es en este lugar donde Olentzero tala las ramas de los árboles, desmochando las hayas del lugar, para poder hacer carbón con el que surtir a las ferrerías de la zona.

En poco minutos llegamos a la carretera, que nos llevaría a otro de los bellos barrios rurales de Legazpi: Brinkola. Para llegar al final de nuestro recorrido tendremos que seguir esta carretera unos 100 mentros, realizando el tramo con cuidado, sobretodo estando al tanto de los más pequeños. No circulan muchos coches por esta carretera, pero hay tramos con poca visibilidad.

Brinkola, barrio rural. El barrio seguramente acogió a los primeros ferrones, pero fue en 1864 cuando se hizo conocido, gracias a la construcción de la vía del ferrocarril, convirtiéndose así en el primer punto de inmigración de Legazpi: guardagujas, mozos de carga, interventores…
La estación de tren de Brinkola fue el eje de comunicación principal del municipio durante muchos años. Desde este lugar partían trenes de mercancías hacia Madrid, Irún y Francia.

Avistamos el Caserío Erreizabal desde la carretera, a mano derecha en la ladera del monte. Allí nos esperarán Arantza y Juanjoxe, matrimonio totalmente apegado a la vida en el caserío.

Caserío Erreizabal: Ecomuseo del Pastoreo.

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Arantza y Juanjoxe

El caserío es un ejemplo de la forma de vida ligada al pastoreo. Aquí conoceremos los secretos tanto del pastoreo, como de las ovejas y el queso. Erreizabal elabora queso Idiazabal, producto local tradicional con denominación de origen.
Los caseros y los ferrones compartían espacio: unos elaboraban herramientas mientras que los otros producían alimentos; pero la convivencia no siempre era buena. Los ferrones necesitaban las tierras para plantar árboles y así poder producir carbón; y los caseros en cambio, necesitaban esas mismas tierras para la agricultura y la ganadería.