Desde Mirandaola hasta Igaralde

Ruta Caserio de Igaralde

Ruta Caserio de Igaralde

 

Desde Mirandaola a el Caserío de Igaralde


El recorrido que realizaremos a lo largo del bello valle de Legazpi parte del Parque de Mirandaola, situado a las faldas del monte Aizkorri.

Dejaremos en coche en el aparcamiento situado a la entrada del parque. El edificio rojo que tenemos enfrente es una fábrica antigua, en la que está situada el Museo de Hierro Vasco, el bar-restaurante, la tienda y la Oficina de Turismo, en la cual podremos encontrar todas las indicaciones necesarias para realizar este recorrido, además de cuantiosa información sobre los recursos turísticos de Legazpi y la comarca. Antes de comenzar el recorrido, si es de vuestro interés, podréis obtener información sobre las visitas especiales para familias, juegos, cuentos, la Ferrería en marcha, el juego de pistas… y demás actividades en la Oficina de Turismo. !No perdáis la oportunidad!

Caserío de Igaralde

Caserío de Igaralde

Distancia: 2 km.
Desnivel: 57 m.
Duración: 60 minutos
El recorrido se puede realizar tanto en bicicleta como a pie y es muy recomendable realizarlo en familia; hay que tener en cuenta que podemos encontrar barro a lo largo del camino.
No se recomienda realizarlo con cochecitos de bebé.

 

Avanzando, dejando detrás la ferrería de Mirandaola y siguiendo las señales de metal cogeremos el camino situado entre el frontón y el caserío, dejando el caserío a nuestra derecha. Seguidamente se allanará el camino y a la derecha podremos disfrutar de un verde prado, donde en ocasiones también veremos pastar a los animales. A continuación nos encontraremos con una pequeña cuesta que descenderá hasta a la orilla del río UR-OLA. El río Urola (agua de ferrerías) fue el eje de unión entre Aizkorri y la industria de las ferrerías, abasteciendo de energía a las quince con las que contaba Legazpi en aquel momento.

A unos 200 metros llegaremos a una zona compuesta por caseríos; estamos en Telleriarte, bonito y tranquilo barrio rural en el que los cuidados caseríos y las sociedades gastronómicas comparten protagonismo.

Sin dejar el camino y antes de cruzar el pequeño puente de piedra, encontramos la primera casa de este barrio, la Casa Rural Pastain, un bello caserío convertido en alojamiento rural donde se pueden alquilar tanto habitaciones como toda la vivienda a un buen precio (información y reservas: Pastain, 943 73 00 66).

Cruzamos el puente y a pocos metros distinguimos la pequeña plaza de Telleriarte conformada por un parque infantil, zona de descanso, fuente y algunos bancos en los que sentarse y disfrutar de la tranquilidad el entorno. Volvemos a retomar el camino siguiendo el río situado a nuestra izquierda hasta llegar al Conjunto Monumental Elorregi. La Casa Torre Elorregi fue la vivienda de los dueños de la ferrería, cuyo centro neurálgico está conformado por la ferrería, la ermita y la casa torre; a su alrededor se organizaba la vida social y administrativa de la familia.

A mano derecha encontramos la ermita de San Juan; antiguamente en este lugar había otra ermita, situada junto a la Casa Torre Elorregi y con un paso que las unía. El templo que podemos ver hoy en día se construyó en 1824.

Si queréis ver hayas desmochadas tendréis que desviaros por el camino de la derecha, que se endurece durante unos pocos metros hasta llegar al pequeño bosque de hayas desmochadas. Es en este lugar donde Olentzero tala las ramas de los árboles, desmochando las hayas del lugar, para poder hacer carbón con el que surtir a las ferrerías de la zona. Por otro lado, si continuamos con el camino nos encontraremos con la Ferrería Elorregi, que ya es citada en documentos de 1.384; hoy en día es un caserío. Si nos fijamos podemos ver un pequeño arco, donde hace años estuvieron situados los fuelles y la grúa.

Siguiendo la senda encontraremos información relativa al río y llegaremos a otro bello barrio rural, Brinkola. El barrio seguramente acogió a los primeros ferrones, pero fue en 1864 cuando se hizo conocido, gracias a la construcción de la vía del ferrocarril, convirtiéndose así en el primer punto de inmigración de Legazpi: guardagujas, mozos de carga, interventores… La estación de tren de Brinkola fue el eje de comunicación principal del municipio durante muchos años. Desde este lugar partían trenes de mercancías hacia Madrid, Irún y Francia.

Dejando la estación de ferrocarril a mano izuierda continuamos adelante y nos encontramos con un gran puente que cruza el río Urola, cuesta abajo, finalizando en la iglesia del barrio; a mano derecha de la iglesia se sitúa el caserío Igaralde Goena.

 

Caserío de Igaralde: Rincón del Pan.

Tibur Agirre en el taller del pan

Tibur Agirre

Concertando previamente la visita, es aquí donde en uno de los barrios más bonitos de Legazpi, Tibur Agirre nos abrirá las puertas de su casa, descubriéndonos el Rincón del Pan. Tras situarnos en el contexto de los caseríos, junto a las antiguas  tradiciones, conoceremos todos y cada uno de los pasos a seguir en la elaboración de este producto, poniendo a trabajar nuestros sentidos: plantar la semilla, recoger la planta, las herramientas, cómo conseguir la harina, la masa y finalmente el pan. Además, pondremos en marcha el molino del siglo XVI, y veremos el horno de leña que a día de hoy sigue funcionando a pleno rendimiento. Ya en el exterior nos podremos acercar al embalse donde no faltarán los patos y las ocas.