Milagro de Mirandaola

Mirandaolako Miraria

Milagro de Mirandaola

El 3 de Mayo de 1580, siendo Domingo, los ferrones se encontraban trabajando en la ferrería de Mirandaola, lo que no era habitual, dado que el Domingo es el día del Señor. Tras cargar el horno con las cargas habituales de carbón y mineral de hierro, de entre las brasas solo pudieron sacar una pequeña porción de hierro en forma de cruz de unos 21 centímetros de largo y 5,5 kilogramos de peso. En seguida cayeron en la cuenta que aquel día se celebraba el día de la Santa Cruz y tomaron este suceso como un milagro. En un principio, la cruz fue guardada en algún armario del Palacio Elorregi, pero al difundirse el suceso entre las gentes del valle, tuvieron que llevarla a La ermita de San Miguel y al tiempo a la parroquia de Legazpi, donde era venerada por los locales.

Transcurrido medio siglo desde este suceso, algunos testigos relataron lo ocurrido ante el Obispo de Pamplona que le concedió la categoría de milagro. Ordenó el Obispo que la Cruz de Mirandaola fuera venerada por los legazpiarras y que fuera sacada en procesión todos los años el día de la Cruz de Mayo. Se construyó una capilla en la propia parroquia para poder venerarla y a mediados del Siglo XX se construyó otra pequeña capilla en honor a la Cruz adyacente a la ferrería de Mirandaola.